Esta vez tocó el turno a los poemas eróticos, porque "a veces las palabras entran por los oídos y se deslizan por la piel". Se organizó una lectura de textos amorosos, atrevidos, picarones, como parte del ciclo "Deslecturas" que la Sala Pescaditos de Oro ha organizado en conjunto con las Salas Maristán y Palabras en la puerta.
Las y los asistentes compartieron algunos sus propios textos y otros prefirieron dar lectura a algunos que se encontraban disponibles ahí, como Marabunta de Alberto Ruy-Sánchez:
"Cuando te miro me crece un ejército de hormigas. Avanza rumoroso por mis manos. Me estira la piel. Se anuncia, no me deja. Desde mis piernas respiran un aire diminuto, entrecortado.
Desde el fondo de mi vientre presienten la obscuridad más húmeda del tuyo. Como un sol negro las hipnotizas.
Te huelo y mis hormigas se trastornan, se tambalean. Te toco ¿o sueño que te toco? y corren enloquecidas.
Desde el fondo de mi sangre apresuradas, sueñan que hunden sus dientes en tu carne, y en la mordida sienten tu parpadeo.
Crece en el aire la anchura palpitante de labios largos entre tus piernas, enrojecidos. Tu más bella flor carnívora saborea sin cesar el paso tenaz demorado y repetido de todas mis hormigas.
Adentro te descubro hecha de hormigas negras desquiciadas, tan necias como las mías. En el espejo doble de hambre y sed, y sed y hambre que ilusamente llamamos nuestros cuerpos, tus hormigas y las mías, se topan boca a boca. Se reconocen o se imitan, se devoran o se extravían confundidas entre tantas hormigas tan mordidas".


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